miércoles, 26 de junio de 2013

Ha hecho prodigios............En un neurosiquiátrico

Ha hecho prodigios

Buenos días, amigo/a
La Biblia narra la historia de la salvación humana. Es una historia de
bondad y misericordia. La meditación de las obras portentosas del
Señor, proclamado una y otra vez en las sagradas páginas autor de
maravillas, enciende en el alma el deseo de glorificarlo y bendecirlo.
Los salmos ofrecen palabras inspiradas para cantar los prodigios
obrados por el Señor a favor mío.
- Bendito el Señor, que ha hecho por mí prodigios de misericordia.
- Bendito el Señor, que ha hecho por mí prodigios de misericordia.

- Bendice, alma mía al Señor, y no olvides nunca sus beneficios.
- Ha hecho por mi, prodigios de misericordia.

- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
- Bendito el Señor, que ha hecho por mí prodigios de misericordia.

El eje de la historia de la salvación empieza con la rebelión y caída
del hombre creado por Dios. Desde el primer libro el Señor despliega
un plan de redención universal a partir de unas tribus dedicadas a
servirlo con una vida honesta. De este pueblo, cuidado paternalmente
por Dios con líderes y profetas, saldrá el Mesías redentor que traerá
del Cielo la salvación prometida. Es una historia que nos implica a
todos y que ofrece lecciones sabias y prudentes: camino de salvación
personal y colectiva. Aficiónate a meditar esas palabras que son
espíritu y vida  P. Natalio.



En un neurosiquiátrico
Buenos días, amigo/a
La persona con salud mental es consciente de sí misma y de los otros,
conoce la sociedad en que desarrolla sus actividades. Sabe desechar
las emociones y pensamientos negativos. Es capaz de ajustarse a los
cambios. Se analiza habitualmente y rectifica, si es necesario, su
conducta. En fin, se siente libre de soñar y de proponerse nuevas
metas.
Un visitante entra en un neurosiquiátrico. El director se ofrece a
acompañarlo por los distintos compartimentos. —Tenemos ocho plantas –
le dice – En la planta baja, como usted ve, está la sala de espera y
los locutorios; en la segunda y tercera, hay unos enfermos que se
pueden tratar; en la cuarta y quinta, son más peligrosos; en la sexta
y séptima, son intratables, y en la octava planta está mi despacho.

Para cuidar tu salud mental trata de crecer en tus cualidades
positivas; actúa en forma coherente con lo que verdaderamente sientes
importante para ti; ten momentos para pensar con verdad tu propia
realidad; y confía en tu capacidad de renovarte y afrontar los
desafíos de la vida con nuevos bríos, nuevas ideas, nueva actividad.
P. Natalio.

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