domingo, 7 de julio de 2013

Aprenda a manejar la ira de sus hijos

Aprenda a manejar la ira de sus hijos

Es importante enseñarles a los niños que cuando se enfadan no deben lastimar a los demás.

Imagine esta escena: su hijo se divierte con otro niño en la sala de su casa hasta que aflora un llanto inconsolable. Su pequeño, empecinado en jugar con un carro de color azul, a pesar de tener varios a la mano, forcejea con su compañero de juego, lo empuja con brusquedad y le arrebata el juguete. El otro niño rompe en llanto.
Usted interviene y le llama la atención a su hijo. Él, molesto por el reclamo, se torna agresivo y comienza a lanzar al piso todos los juguetes. ¿Qué haría?
La psicóloga María Helena López explica que lo primero es tener en cuenta que la agresividad en los niños es parte de su desarrollo y está asociada a etapas tempranas donde aún no han consolidado su lenguaje y no encuentran la forma de comunicarse y expresar sus sentimientos.
Este comportamiento también puede expresar algo que les afecta, generalmente de manera inconsciente, “como las peleas de los padres, la ausencia de alguno de ellos, el nacimiento de un hermano, la separación o la violencia intrafamiliar”, indica López.
Cuando los niños están deprimidos suelen ser agresivos, dice la psicóloga Isabel Cristina Bettín, del programa Character Counts (tus valores cuentan).
“También se comportan así cuando están en un ambiente agresivo, sus padres los castigan físicamente o están bajo presión. Entonces, muerden, patean, empujan o muestran conductas desafiantes”, advierte.
Ocurre, además, que los niños obtienen lo que quieren siendo agresivos, pues los padres responden dándoles gusto o regalos, con lo que solo logran reforzar dicha conducta, pues el menor nota que le da resultado.
Ante estas situaciones, aconseja la psicóloga chilena Neva Milicic, el mensaje para los niños no debe ser “no te enojes” o “no llores”, sino “aprende a expresar tu rabia de forma modulada y que te sea productiva”.
López afirma que si bien hay que legitimar la agresividad del niño, no hay que aliarse con ella, es decir, es válido que se enoje, pero en su conducta no puede “dar rienda suelta a sus emociones” sin tener en cuenta los sentimientos de los demás.
Ante todo, aconseja López, nunca cohíba a su hijo de expresar lo que siente. Así que identifique las causas de su comportamiento. Observe en qué momento ocurre, qué lo detona y cuánto dura. No reaccione agresivamente porque el niño sentirá que esta es una forma de resolver los problemas.
Recomendaciones
Los expertos coinciden en recomendar: ni se le ocurra responder con gritos, pellizcos, golpes o términos descalificadores a los comportamientos agresivos del niño.
Mantenga la calma y retírelo de la actividad que estaba haciendo, como por ejemplo, apártelo del juego si agrede a otro niño, así entiende que sus actos tienen consecuencias.
Ayude al niño a poner en palabras las emociones que originan su cólera, pues esto disminuye su intensidad (“Tú estás molesto porque no puedes tener el juguete que deseas, ¿cierto?”); muéstrele que sus comportamientos agresivos hacen sentir mal a otros niños y que tienen consecuencias negativas (“ya ningún niño querrá jugar contigo”).
Finalmente, aconseja la experta, cuando el niño estalle en rabia, es útil darle un tiempo fuera: que se vaya a su habitación, se calme y reflexione. Ese espacio se da de acuerdo con la edad del pequeño.
¿Cuándo no es normal?
Las expertas advierten que la ira en los hijos no es normal cuando se da con intensidad, frecuencia y si cualquier situación insignificante lo “saca de quicio”.
Afirman, por ejemplo, que no es normal cuando no se sabe qué es lo que provoca la ira y esta reaparece con frecuencia o si usted, como padre, no tiene paciencia para afrontar esa situación específica.
Neutralizar la rabia
Las expertas Isabel Cuadros y María López recomiendan:
Tener normas claras, comprensibles y consistentes. Ejercer una autoridad justa pero firme con los hijos en cualquier escenario que se presente, no solo a la hora de reprenderlos por sus acciones.
El deporte, la actividad física al aire libre y estar en contacto con la naturaleza: esto canaliza la tendencia agresiva. Así invierte su energía de forma más proactiva y contribuye a su salud.
Horas de televisión. Los expertos recomiendan que los niños vean solo 2 horas de televisión al día y a partir de los 2 años. Siempre es bueno que lo hagan acompañados.
Existen talleres donde los niños golpean objetos, sin hacerse daño, para botar toda su agresividad. Esta técnica es muy útil y le permitirá a los hijos descargar todos esos sentimientos que le generan ira.
Leerles cuentos donde el personaje principal pase por un momento de enojo es una forma de enseñarles a los hijos a resolver sus conflictos o saber qué hacer en esos casos de agresividad.
La técnica del sándwich: Acostarlos entre dos cojines y presionarlos. Esta presión física lo relaja. Eso sí, el cuerpo del adulto nunca debe tocar ni presionar el cuerpo del niño.
REDACCIÓN VIDA DE HOY
             http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/educacion/cmo-manejar-la-ira-de-sus-hijos_12914722-4

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