lunes, 19 de agosto de 2013

Yo Soy Libre Cuando Salgo de mi Mente

libre
Existen diversos puntos de vista en torno al tema de la sexualidad… lo que se recomienda, como ejercerla, etc. – Para resolver esta cuestión, opte por ver qué sucedería, si primero atendía mi desequilibrio emocional… Cuando lo hice, me libre de ciertos bloqueos y prejuicios mentales para volverme más receptivo… En resumen saque mis propias conclusiones. Y descubrí que cuando retiras el miedo, la culpa y la desvalorización de tu vida… puedes gozar de una sensibilidad más desinhibida y curiosa… más juguetona y creativa, más expansiva y estimulante, más magnética y contagiosa… Ya no dependes de ningún fin, razón o justificación. Te quitas de encima la carga mental de toda esa moralidad obtusa, antinatural y prejuiciada que promueve gente oprimida y en conflicto consigo misma… Hago alusión al efecto sombra que pueden revisar en el siguiente vinculo… http://www.youtube.com/watch?v=lFElCSTHLkw

Si no eres un oprimido… ¿Por qué no puedes integrar los aspectos de tu sexualidad de forma natural. Sin categorizar o valorar que es mejor?… ¿Porque necesitas demostrar mediante la abstinencia que eres alguien más espiritual?…. Te das cuenta que estas fragmentado la creación de Dios. Recreando la separación y dualidad… Eso es ego espiritual… El que vive en consciencia no niega ni se resiste a nada. Puede elegir un día sí, otro día no… No depende de la forma. Todo lo integra y desde ahí se conecta con la real divinidad. No hace falta sublimar lo que ya expresa vida y la presencia de la divinidad… por favoooor… Solo hay que recocer, apreciar y devolverle su dignidad al cuerpo y toda nuestra sexualidad… Integrar es una palabra que nos cuesta mucho trabajo practicar y entender en toda su profundidad… ¿Acaso ya se les olvido que toda expresión de vida está sostenida por la consciencia universal?… La sexualidad es parte de Dios… ¿Porque les cuesta tanto trabajo aceptarlo?… Existe más amor cuando integramos algún aspecto de nuestra condición, que cuando intentamos reprimirlo con una falsa virtud.

Cuando te haces cargo de lo que tú sientes, y te permites expresarlo y compartirlo a quien desee recibirlo. Te expresas sin miedo al rechazo o la comparación. Esto es vivir en armonía con el orden natural que sostiene la vida misma, a tu biología y tu equilibrio energético-emocional. Tu actitud es la de un niño…. Tan solo deseas jugar y explorar, descubrir y experimentar… no existe mayor propósito. No te hace falta conseguir o demostrar nada. Te vacías de todo el conceptualismo que existe sobre el tema. Te das cuenta que es una carga pesada de origen egoíco que te adornan bonito para que te la tragues. Pero en la práctica es algo que no te deja probar, sentir y vivir. Te critica, juzga y condena. Te reprime y desvaloriza. Te descalifica e intenta someter por el miedo… Ya que vas a vivir con ciertas ideas o creencias, que mejor que someterlas a una revisión previa antes de casarte con ellas… ¿No crees?…

Cuando la experiencia de la sexualidad la vives desde tu centro emocional equilibrado, esta te resulta ampliamente gratificante y revitalizante. El segundo y quinto chakra se unen para impulsarnos a fluir con la vida. Para comunicar, crear y expresar. Para dar y recibir. Están relacionados con el deseo de sentir, conectar, unirse y compartir. Cuando se hallan en equilibrio, esto se traduce en una receptividad mayor para sentir y hacer sentir. Para mantenerse dentro de una apertura hacia las experiencias de la vida sin prejuzgar o valorizar. Todo lo vemos solo como experiencias, así que dejamos de ponernos etiquetas o mantenernos a la defensiva.

Nos dejamos sorprender y asombrar. Entramos en contacto con la magia de aquello que nos rodea y nos permitimos fluir al experimentar, al recibir y sentir. En resumen nos llenamos de vida mediante el disfrute de las experiencias sensoriales dejando a un lado todos esos fardos mentales de origen cultural.

El chakra de la sensualidad solo puede activarse de manera sana y gratificante cuando sostenemos nuestro propio equilibrio emocional. Cuando dejamos de ser codependientes y necesitados de afecto. Cuando se presentan bloqueos al ejercer nuestra sexualidad, ya sea la culpa o la vergüenza. El temor o una resistencia inconsciente que inhibe nuestra capacidad para sentir, recibir y comunicar. Nos encontramos secuestrados por el ego que se intenta justificar y vivir desde sus prejuicios, traumas y disfunciones mentales.

Nuestra biología no comprende el sinsentido biológico de los argumentos de nuestro ego social y espiritual. La matriz de la mente suele descalificar al orden natural. Vive separada de nuestro inconsciente biológico. Le hace la guerra continuamente, por ello surgen las respuestas emocionales para alertarnos de la toxicidad de nuestras creencias. Sin embargo estos avisos no se comprenden. Así que la mente sigue con su juego tratando de reprimir o ignorar a las emociones. Es entonces cuando se instala el dolor en nuestro cuerpo y alma… Y luego nos preguntamos… ¿Qué pasó, que hice yo para merecer todo esto?

© Ari Shemoth

                http://angelesamor.org/energia/libre-mente.html

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