jueves, 12 de septiembre de 2013

Carta a un migrañoso / Le tengo el remedio

Carta a un migrañoso / Le tengo el remedio

Empiezo por decirle que entiendo lo que le pasa, por una simple razón: también soy migrañoso. Me resigné a saber que en la repartición de cerebros nos tocó en suerte una víscera quisquillosa, porque le asignaron unos canales iónicos casi sin garantía.
Por eso un pequeño desequilibrio basta para que se nos instale en la cabeza ese pum, pum, pum que duele hasta la desesperación, con la ñapa de impedirnos soportar ruido, luces brillantes, olores intensos y hasta movimiento excesivo.
Eso hizo que con el tiempo me gustaran los sitios oscuros y silenciosos para refugiarme y tratar de dormir, con la esperanza de que el martirio pase. Y créame que con esa pedagogía que nace del temor a sentirme desmadejado por el dolor, he aprendido algunas cosas que quiero compartirle.
Por ejemplo, cuando duermo con horarios fijos, por lo menos siete horas, la migraña se mantiene a raya.
También comprobé que hacer 40 minutos de ejercicio aeróbico, mínimo tres veces a la semana, la espanta. Y tengo clarito que si no desayuno bien y me salto las comidas, es más probable que doña ‘M’ me visite.
Aunque soy medio malgeniado, me di cuenta de que si evito las peleas y trato de estar calmado, puedo desactivar estos ataques.
Ahora, no sé si le funcione, pero cuando siento que la migraña ya viene, escucho música muy suave con audífonos y eso me calma, así que pruebe. También trato de evitar el sol de mediodía, los cambios bruscos de temperatura y nunca uso medicamentos sin fórmula, porque sé que algunos le tienden tapete rojo.
Por supuesto, al igual que usted evito comer ciertas cosas ricas, pero que nos caen como una patada: quesos madurados, algunos vinos tintos, cerveza, embutidos, carnes procesadas y productos con colorantes.
Claro: lo mejor es contar con la asesoría de un neurólogo que sepa de esto y entender que a pesar de estar casado con la señora Migraña para siempre, el saber que no estoy solo en el mundo me ayuda a tolerarla.
CARLOS F. FERNÁNDEZ
ASESOR MÉDICO DE EL TIEMPO

         http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/salud/carta-a-un-migraoso-le-tengo-el-remedio_13056573-4

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