jueves, 14 de noviembre de 2013

Mirémonos al espejo con gratitud y respeto / En consulta con Álex

Mirémonos al espejo con gratitud y respeto / En consulta con Álex

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3:30 p.m. | 12 de Noviembre del 2013
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Según los reinados de este fin de semana hay una sola mujer quien encarna la belleza del universo y otra la de la mujer colombiana. ¿Habrá algo más absurdo que encajonen la belleza femenina en una sola representante?.
Lo que más me ofende son las personas que se transforman en ‘bellezólogos’, expertos en definir la perfección femenina. Se sienten con la propiedad de criticar y disertar sobre el ángulo perfecto de la nariz, el tamaño ideal del busto, la falta de firmeza en las piernas y la estatura ‘correcta’. Tienen hasta el descaro de tildar a algunas de ‘feas’.
Les pregunto, ¿por qué hemos dejado que los reinados definan algo que es tan subjetivo y personal? Cada vez que hay estos despliegues sobre la ‘hermosura ideal’ están arbitrariamente dejando por fuera el 99 por ciento de las mujeres que no tienen, y no deben sentirse obligadas a tener cabida dentro de estos parámetros insensatos.
¿Qué es belleza? Dice Voltaire que si le preguntamos a un sapo sobre la belleza ideal nos respondería que se representa en la hembra de su especie: anuro inflado de vientre amarillo, que remata el rostro de boca desmesurada con unos ojos como botones que salen de su pequeña cabecita.
Hay que liberarnos de las cadenas mentales que nos atan a pensar que solo las mujeres con medidas de 90-60-90 merecen el título de ‘lindas’. Hagamos una revolución de independencia: en vez de someternos a operaciones estúpidas para transformarnos en alguien que no somos, trabajemos en el amor propio, este nunca envejece y es muchísimo más poderoso que un par de senos grandes.
Como madres es impajaritable que les demos buen ejemplo a nuestras hijas siendo orgullosas de quienes somos y aceptándonos a nosotras mismas. Hay que recordarles que ellas son hermosas por ser buenas, nobles e independientes y no por tener el pelo sedoso o la cola parada.
Mirémonos al espejo todos los días con gratitud, respeto, admiración y amor, no con desprecio ni críticas fundadas en criterios superficiales. No permitamos que los ‘bellezólogos’ definan nuestros propios estándares de belleza. Dios nos hizo a cada una diferente y especial y no podemos desperdiciar la vida tratando de parecernos a nadie más.
ALEXANDRA PUMAREJO
http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/mujer/mirmonos-al-espejo-con-gratitud-y-respeto-en-consulta-con-lex_13180287-4

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