jueves, 26 de diciembre de 2013

Descubra a un buen amante por la forma en la que come

Descubra a un buen amante por la forma en la que come

Porta del libro
Escritora Alicia Misrahi dice que actitudes hacia la comida dan pistas sobre cómo viven sexualidad.

Escritora Alicia Misrahi dice que actitudes hacia la comida dan pistas sobre cómo viven sexualidad.

"Un buen amante no se define porque tenga una buena técnica, sino por algo más", asegura Alicia Misrahi en su libro ‘Sé mala en la cama’ (Océano), el que en 463 páginas cubre temas tan diversos como la seducción o el mundo de los swingers y de los sadomasoquistas, todo con un claro objetivo: que las mujeres vivan su sexualidad libremente y sin complejos ni remordimientos.
"El objetivo de 'Sé mala en la cama' es convertirse en un cómplice libro de sexo en el que encuentres información sobre todo tipo de temas relacionados con el sexo, la seducción, la salud, la sensualidad o el coqueteo, desde un punto de vista abierto, saludable, consensuado y curioso", explica la autora.
En este contexto, Misrahi entrega consejos para reconocer a un buen amante y afirma que "hay algunas señales y pistas en su forma de comportarse o de realizar determinadas acciones que nos pueden ayudar a identificarlo". En primer lugar, la autora recomienda poner atención a su forma de comer, ya que ella revela la actitud que un hombre tiene hacia el sexo.
Para esto, Misrahi se basa en estudios del psicólogo Maurice Yaffe, quien accidentalmente descubrió que existe una correlación directa entre la forma de comer y la forma de actuar en el sexo. De esta manera, el especialista distinguió cuatro tipos de comedores:
1.- Los lentos, que disfrutan de la comida: se trata de aquellos que gozan con lo que están comiendo y les gusta saber cómo está preparado el plato que comen. "Como amantes en la cama, son igualmente sensuales, dedicados y delicados", estimó el psicólogo.
2.- Los lentos, que no disfrutan de la comida: a diferencia de los anteriores, a éstos no les importa demasiado qué comen, ni cómo está combinado o preparado, sino que para ellos comer es un trámite. Según Yaffe, son hombres que a menudo tienen problemas en la cama.
3.- Los rápidos, que disfrutan comiendo: "son sensuales pero algo ansiosos e impacientes en la cama. Tienen dificultades para relajarse y dejarse llevar (…) Algunos pueden ser buenos amantes, aunque dominantes: les gusta tener controlada la situación", describió Yaffe. Así, este tipo de amantes son una buena opción para las mujeres tranquilas y a las que les gusta que las conduzcan.
4.- Los rápidos, que no les importa qué comen: Yaffe los divide a su vez en cuatro categorías:
Los presexuales: tienen dificultades para mantener cualquier tipo de relación sexual y en muchos casos son vírgenes. Sin embargo, con un poco de paciencia pueden ser estupendos amantes.
Los que no tienen interés por el sexo: éstos, según Yaffe, son una causa perdida.
Los que usan la comida como sustituto del sexo: tienen tendencia a la obesidad. Sin embargo, si resuelven sus dificultades para relacionarse y para practicar el sexo, pierden peso con facilidad y vencen su ansiedad, convirtiéndose en una buena apuesta para el futuro.
Los que comen rápido, sin disfrutar y viven el sexo como algo mecánico: se trata de hombres a los que no les gusta la intimidad ni involucrarse emocionalmente. Son demasiado directos y prácticos, y, simplemente, alivian una necesidad.
Los besos, su comportamiento y el dinero
Alicia Misrahi también considera que las formas de besar entregan indicios respecto a cuán buenos amantes son los hombres. Así, la autora afirma que no lo son:
- Los que sólo dan besitos pequeños, pero no besan apasionadamente.
- Los que no dan besos con lengua (a menos que a la mujer con la que están tampoco le guste).
- Los que usan la lengua como una espada, lo que indica que son demasiado dominantes.
Otra cosa a la que hay que poner atención para saber si un hombre es un buen amante, es el comportamiento que tiene con los demás. "Digamos 'no' a los groseros que se creen por encima de todos, a los creídos, a los arrogantes, a los despreciativos, a los condescendientes, a los egoístas, a los airados, a los desconsiderados… porque lo acabarán siendo con nosotras", advierte Misrahi.
Según la autora, la actitud hacia el dinero también entrega pistas. De esta manera, hay querechazar a los que después de una comida piden repartir los gastos; a los que exigen que la mujer deje la propina; o a los que con una cuenta contundente, dejan una propina ínfima.
Alicia Misrahi aclara que esta lista de requisitos sólo debe exigírsele a los hombres que podrían convertirse en una pareja y no a aquellos con los que se quiere tener una relación pasajera.
"Un buen amante no se define porque tenga una buena técnica, sino por algo más", asegura Alicia Misrahi en su libro ‘Sé mala en la cama’ (Océano), el que en 463 páginas cubre temas tan diversos como la seducción o el mundo de los swingers y de los sadomasoquistas, todo con un claro objetivo: que las mujeres vivan su sexualidad libremente y sin complejos ni remordimientos.
"El objetivo de 'Sé mala en la cama' es convertirse en un cómplice libro de sexo en el que encuentres información sobre todo tipo de temas relacionados con el sexo, la seducción, la salud, la sensualidad o el coqueteo, desde un punto de vista abierto, saludable, consensuado y curioso", explica la autora.
En este contexto, Misrahi entrega consejos para reconocer a un buen amante y afirma que "hay algunas señales y pistas en su forma de comportarse o de realizar determinadas acciones que nos pueden ayudar a identificarlo". En primer lugar, la autora recomienda poner atención a su forma de comer, ya que ella revela la actitud que un hombre tiene hacia el sexo.
Para esto, Misrahi se basa en estudios del psicólogo Maurice Yaffe, quien accidentalmente descubrió que existe una correlación directa entre la forma de comer y la forma de actuar en el sexo. De esta manera, el especialista distinguió cuatro tipos de comedores:
1.- Los lentos, que disfrutan de la comida: se trata de aquellos que gozan con lo que están comiendo y les gusta saber cómo está preparado el plato que comen. "Como amantes en la cama, son igualmente sensuales, dedicados y delicados", estimó el psicólogo.
2.- Los lentos, que no disfrutan de la comida: a diferencia de los anteriores, a éstos no les importa demasiado qué comen, ni cómo está combinado o preparado, sino que para ellos comer es un trámite. Según Yaffe, son hombres que a menudo tienen problemas en la cama.
3.- Los rápidos, que disfrutan comiendo: "son sensuales pero algo ansiosos e impacientes en la cama. Tienen dificultades para relajarse y dejarse llevar (…) Algunos pueden ser buenos amantes, aunque dominantes: les gusta tener controlada la situación", describió Yaffe. Así, este tipo de amantes son una buena opción para las mujeres tranquilas y a las que les gusta que las conduzcan.
4.- Los rápidos, que no les importa qué comen: Yaffe los divide a su vez en cuatro categorías:
Los presexuales: tienen dificultades para mantener cualquier tipo de relación sexual y en muchos casos son vírgenes. Sin embargo, con un poco de paciencia pueden ser estupendos amantes.
Los que no tienen interés por el sexo: éstos, según Yaffe, son una causa perdida.
Los que usan la comida como sustituto del sexo: tienen tendencia a la obesidad. Sin embargo, si resuelven sus dificultades para relacionarse y para practicar el sexo, pierden peso con facilidad y vencen su ansiedad, convirtiéndose en una buena apuesta para el futuro.
Los que comen rápido, sin disfrutar y viven el sexo como algo mecánico: se trata de hombres a los que no les gusta la intimidad ni involucrarse emocionalmente. Son demasiado directos y prácticos, y, simplemente, alivian una necesidad.
Los besos, su comportamiento y el dinero
Alicia Misrahi también considera que las formas de besar entregan indicios respecto a cuán buenos amantes son los hombres. Así, la autora afirma que no lo son:
- Los que sólo dan besitos pequeños, pero no besan apasionadamente.
- Los que no dan besos con lengua (a menos que a la mujer con la que están tampoco le guste).
- Los que usan la lengua como una espada, lo que indica que son demasiado dominantes.
Otra cosa a la que hay que poner atención para saber si un hombre es un buen amante, es el comportamiento que tiene con los demás. "Digamos 'no' a los groseros que se creen por encima de todos, a los creídos, a los arrogantes, a los despreciativos, a los condescendientes, a los egoístas, a los airados, a los desconsiderados… porque lo acabarán siendo con nosotras", advierte Misrahi.
Según la autora, la actitud hacia el dinero también entrega pistas. De esta manera, hay querechazar a los que después de una comida piden repartir los gastos; a los que exigen que la mujer deje la propina; o a los que con una cuenta contundente, dejan una propina ínfima.
Alicia Misrahi aclara que esta lista de requisitos sólo debe exigírsele a los hombres que podrían convertirse en una pareja y no a aquellos con los que se quiere tener una relación pasajera.
EL MERCURIO- GDA
            http://www.eltiempo.com/vida-de-hoy/mujer/claves-para-descubrira-un-buen-amante-por-la-forma-en-la-que-come_13302470-4

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