martes, 24 de julio de 2018

Punto de equilibrio

 Punto de equilibrio
Artículo publicado por Merlina Meiler
 Categorías: Superación personal
Se producen desarreglos inesperados en distintos aspectos de nuestra vida. Una enfermedad, un síntoma recurrente, la imposibilidad de tener una pareja estable o de conservar un trabajo…
 El que piensa que tiene todo solucionado y bajo control “que arroje la primera piedra”.
 Cuando el problema se hace palpable al extremo de interrumpir en algún grado nuestras actividades cotidianas o de no dejarnos alcanzar lo que tanto anhelamos, lo primero que solemos hacer es enfocarnos en qué lo provocó.
 Algunas veces, esto es evidente. Y nos ayuda a encontrar una solución (pasajera o definitiva) a lo que nos acaece.
 Otras, por más que buceemos (con o sin ayuda externa), sentimos que no damos con la tecla en lo que lo provoca.
Pero no siempre es esencial dilucidarlo. Por eso, mi propuesta hoy para mejorar tu calidad de vida y para minimizar o eliminar los trastornos que te están molestando es que busques tu punto de equilibrio.
ENCUENTRA TU PUNTO DE EQUILIBRIO
 Hay un lugar dentro de ti que es una fuente de todo lo que está bien. Allí reinan la tranquilidad y la buena salud. En algún momento, así fue tu vida.
 En este instante no importa qué te apartó de ese punto, sino que te vuelvas a encontrar con él. En el sitio en el que estás leyendo estas líneas, respira pausadamente.
 Nadie a tu alrededor notará que me estás acompañando a hallar ese centro interior desde el que todo fluye de la mejor manera, incluidos tú, tus emociones y tus decisiones.
 Si sigues respirando lentamente, irás entendiendo cuál es tu punto de equilibrio, desde dónde provienen tu fuerza y tu inteligencia para abordar lo que se te presenta y cómo conectarte con esa energía.
Probablemente no sea algo que puedas describir en su totalidad con palabras, ya que se trata de sensaciones, de imágenes, incluso de palabras que van apareciendo.
Solo tú tienes acceso a él. Independientemente de la situación en particular que estés transitando, allí puedes sentir cómo te aquietas y piensas con mayor claridad.
También notarás que es un espacio al que puedes acceder cuando y donde quieras.
 Allí te sientes seguro, confiado, en plenitud.
 Desde este punto de equilibrio, entenderás que siempre la vida te da un respiro para que puedas seguir avanzando con las energías renovadas.
 http://www.mejoraemocional.com/superacion-personal/punto-de-equilibrio/

El tiempo es absoluto / De tu lado con Alex

El tiempo es para algunos algo preciado, para otros es desperdiciado. ¿Para usted qué es?
 Por: Alexandra Pumarejo 
El tiempo es para algunos algo preciado, para otros es desperdiciado.
 Para los enamorados es eterno, para los enfermos es escaso. Para la juventud no tiene límites y para los ancianos parece no tener principio.
 Para los ocupados está lleno de ruido, para los iluminados es abundante en silencio. Para los soñadores es gozado, para los racionales es contado. Para los tristes es interminable, para los felices es inagotable. 
El tiempo parece relativo, pero la verdad es que es absoluto. 
 El día tiene las mismas 24 horas para todo el mundo, los meses los mismos días y los años los mismos meses. El reloj no favorece a los más ricos ni les da ventaja a los privilegiados.
 El tiempo no reconoce género, raza ni país de origen. Lo que marca radicalmente la diferencia es el uso que le damos en esta tierra. Cuando decimos “no tengo tiempo” debemos reflexionar que con las mismas horas y minutos que tenemos nosotros, Benjamin Franklin inventó la electricidad; los hermanos Wright, el avión; Gandhi liberó a su pueblo y Nelson Mandela –a pesar de permanecer 27 largos años en la cárcel– logró abolir el apartheid y cambiar el mundo. 
 ¡Qué ridículos nos debemos sentir cuando optamos por no hacer las cosas realmente importantes en la vida… porque el “tiempo no nos alcanza”! Debemos pensar muy bien antes de dejar de pasar tiempo con nuestros seres queridos o rendirnos a no seguir con fervor nuestros sueños porque consideramos que las horas del día no nos dan. 
Lo que sí es absolutamente cierto del tiempo es que cuando pasa, se fue. No hay dinero, lamentación o deseo que lo retorne. No hay manera de echar el reloj para atrás. Cuando la arena pasó al otro lado, ahí se quedó para la eternidad.
 Por eso les pregunto hoy: ¿en qué están invirtiendo su valioso tiempo? ¿Es para ustedes una inversión o, por el contrario, un gasto? 
 ¿Mirarán hacía atrás con recuerdos gratos y con el corazón satisfecho o con la sensación de no haber aprovechado al máximo la vida? 
Lo maravilloso de este análisis es que la decisión es solo de ustedes y la pueden tomar ya mismo tan pronto terminen de leer este texto. Efectivamente, la mala noticia es que el tiempo vuela y pareciera que cada día más, pero la buena noticia es que ustedes son el piloto. ¿Qué están esperando? ALEXANDRA PUMAREJOEn Twitter: @detuladoconalex http://www.eltiempo.com/vida/ciencia/como-hacer-un-buen-uso-del-tiempo-de-tu-lado-con-alex-238992

jueves, 19 de julio de 2018

‘Yo soy’

‘Yo soy’ / De tu lado con Álex

Las palabras tienen un poder. Si queremos cambiar nuestra realidad debemos cambiar nuestro ‘yo soy’.
Ejercicios de meditación
No estaríamos obligados a justificarnos, porque creemos en nosotros mismos.
Foto:
123RF


Wayne Dyer, autor metafísico a quien admiro profundamente, afirma que todo lo que uno se dice a sí mismo, después de ‘yo soy’, es lo que nos define la vida. Por ejemplo, si uno se dice ‘soy incapaz’, fracasará antes de comenzar cualquier proyecto. Si uno se dice ‘soy furioso’, la dulzura jamás saldrá. Él sostiene, como tantos sabios, que los pensamientos pueden ser el arma más aniquiladora o la herramienta más efectiva para crear nuestra realidad, y que esas palabras que vienen después de ‘yo soy’ son las más efectivas y potentes.
Me pareció brillante la teoría, y decidí ponerla en práctica. Pasé unos días tomando atenta nota mental de cómo me calificaba en diferentes escenarios. Y lo que escuché no fue bonito. Cada vez que me equivocaba de ruta y encontraba un trancón, pensaba: ‘Soy una imbécil’. Y en las mañanas en que no era capaz de levantarme a meditar, me decía: ‘Soy una perezosa’. En una reunión con mi contadora, en la cual me explicaba las normas tributarias y yo no entendía nada, me repetía: ‘Soy negada’. Y al verme en el espejo con más canas me decía: ‘Soy vieja’. Entonces, si yo creo en lo que el gran Wayne Dyer afirma y hoy me preguntaran cómo me defino, debería decir: ‘Soy vieja, imbécil, negada...’.

Si la mayoría de nosotros hiciéramos un inventario de nuestros pensamientos, apostaría a que, en general, nos hemos acostumbrado a alimentar y a creerles a los negativos, tendiendo a obviar los positivos. Quizá por esto vivimos en medio de tanta belicosidad y con la falsa noción de que no somos suficientes.

¿Qué pasaría si nos creemos la idea de que somos amorosos, inteligentes, atractivos, afortunados y, ante todo, merecedores, y actuamos acordemente? Nuestro actuar sería muy diferente. No tendríamos que reaccionar impulsivamente a cuanta agresión nos lanzan, porque sabríamos que no es cierto.

No estaríamos obligados a justificarnos, porque creemos en nosotros mismos. No toleraríamos que nadie nos maltratara en lo personal o profesional, porque sabemos y valoramos quiénes somos. Jamás intentaríamos ser superiores a los demás; por el contrario, nos esmeraríamos por ser nuestra propia mejor versión.http://www.eltiempo.com/vida/salud/yo-soy-de-tu-lado-con-alex-244866

Las palabras tienen un poder astronómico, y si queremos cambiar nuestra realidad debemos cambiar nuestro ‘yo soy’.

ALEXANDRA PUMAREJO